Descripción
El típico cable que se convierte en el que usas para todo. Hecho para aguantar, con un recubrimiento que no se pela ni se dobla raro aunque lo enrolles y desenrolles cada día. Funciona para cargar y para pasar datos, así que con uno solo tienes cubiertos la mayoría de dispositivos con USB-C. La carga es constante, sin interrupciones que te dejen el dispositivo a medias. Compacto y fácil de guardar. Te lo puedes meter en el bolsillo y no lo notarás. Perfecto para cuando quieres viajar ligero pero sin quedarte sin cable.
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